4 formas de practicar la gracia generosa en tu matrimonio

El matrimonio no siempre es fácil. Vivir la vida con otro ser humano, tan cerca como tienes que vivir con tu cónyuge, significa que habrá momentos en los que necesitarás extender la gracia. Y es esencial ser generoso con tu gracia.

Somos personas rotas construyendo vidas juntas; esa es la realidad. Cuando nos casamos, nuestras peculiaridades, defectos y egoísmo se unen. Estas características tan humanas inspiran desacuerdos, frustraciones y fricciones de vez en cuando.

La forma en que elegimos responder a las deficiencias de nuestro cónyuge construye y da forma a nuestro carácter. Y nuestra capacidad de extender la gracia, perdonar y corregir humildemente nuestros propios errores ayuda a fortalecer nuestro matrimonio.

Incluso en las relaciones más sanas, extender la gracia generosa es un requisito. Echemos un vistazo a cuatro formas en las que puedes practicar el dar gracia en tu propio matrimonio.

1. Ponte en el lugar de tu esposo.

Aprender a empatizar con tu cónyuge, ponerte en su lugar, es uno de los componentes más importantes de la gracia. Para que podamos entender verdaderamente el punto de vista de otra persona, debemos estar dispuestos a ponernos en sus zapatos. A veces es más fácil extender la gracia cuando entendemos de dónde viene nuestro cónyuge.

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2. Dele a su esposo la oportunidad de sentirse visto y escuchado.

Parte de darse gracia el uno al otro es cómo se dan a conocer en el matrimonio. Esto significa que ambos necesitan mucho espacio para sentirse vistos y escuchados. Incluso si está enojado con su cónyuge, incluso si no está de humor para la gracia a nivel emocional, aún puede darle la oportunidad de presentar su caso.

3. Recuerda que a veces también necesitarás la gracia.

Es un poco más fácil dar gracia cuando recordamos que hay momentos en que la necesitaremos nosotros mismos. Tener esto en mente puede darle la humildad que necesita para extender la misma gracia a su cónyuge cuando esté pasando por un momento difícil. Y recordad que la gracia no sólo es necesaria cuando uno de vosotros ha hecho daño al otro. Es necesario cuando nos enfrentamos a choques de personalidad, expectativas e incluso en la forma de hacer las cosas en el día a día. Las simples frustraciones diarias requieren una ofrenda diaria y una renovación de la gracia.

4. Ama como Jesús.

Jesús es el modelo de la gracia, el perdón y el amor. Cuando amamos como Cristo en nuestro matrimonio, inculcamos esos valores en su corazón.

Estamos obligados a tropezar y causarnos dolor unos a otros, a veces sin querer y otras veces no. Cuando fallamos en ejercer la gracia, entonces empezamos a resentirnos unos con otros. Para muchas relaciones, el resentimiento generalizado es un golpe mortal.

Para evitar que se acumule el resentimiento, es esencial practicar el amor como Jesús. el libro de Les, amor asíes una guía sólida para empezar en la dirección correcta. Obtenga su copia aquí.

¿Están usted y su cónyuge prodigando gracia en su matrimonio? ¿Cómo mantienes tu gracia encima de ellos, incluso cuando estás pasando por una temporada desafiante? Dinos en los comentarios.

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