5 pasos para el sábado con tu cónyuge

¿Las demandas de su vida personal y profesional lo han encontrado repitiendo: «Estoy demasiado ocupado para encontrar tiempo para descansar»? ¿Se está convirtiendo su negocio en una insignia de honor? ¿Las necesidades de sus hijos están sobrepasando su horario? ¿Las actividades comunitarias dominan sus días? ¿La falta de tiempo y descanso está causando distanciamiento entre usted y su cónyuge?

El tiempo es uno de los recursos más importantes que tenemos; sin embargo, hoy en día está cada vez más monopolizado por empresas y familias que bien administrado con intención y cuidado. La sociedad actual nos presiona más para tener éxito y establecemos menos límites en nuestro tiempo personal que nunca. Me temo que el resultado general es una falta de intimidad con Dios y nuestro cónyuge. Incluso en medio de todas estas exigencias, podemos y debemos encontrar descanso. ¿Ha hecho del descanso una prioridad para usted y su cónyuge? Si su respuesta es no, le insto a que reconsidere la verdadera importancia de guardar el sábado.

No necesitamos mirar más allá de Génesis 2:3 para ver a Dios instruyéndonos a descansar. «Y bendijo Dios el día séptimo y lo santificó, porque en él reposó Dios de toda la obra que había hecho en la creación». En Éxodo 20:8-10 se nos ordena guardar un día de reposo: «Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es sábado para el Señor tu Dios».

En estos dos versículos, no solo se nos ordena descansar, sino que también se nos llama a disfrutarlo. En el libro de Génesis, Dios descansó después de seis días de crear, tomando tiempo para disfrutar los frutos de su trabajo. ¡Qué regalo! Con Dios como nuestro ejemplo, no tenemos excusa. Tenemos mucho que aprender sobre cómo encontrar un ritmo de descanso. Aquí hay cinco pasos que puede seguir para descansar con su cónyuge.

1. Prográmalo en tu calendario

Cómo pasas tu tiempo es evidencia de lo que es importante para ti. Nuestras prioridades cambian a medida que lidiamos con las distracciones, y si no programamos tiempo para descansar, es más probable que lo saltemos. Hable con su cónyuge, sincronice sus calendarios y guarde la fecha. Los buenos hábitos se forman con el tiempo.

2. Planifica y prepárate para ello

La clave para hacer cualquier cosa con éxito es la planificación y la preparación. No estoy sugiriendo que reserve un día de descanso y luego planifique hora por hora, pero sí sugiero que piense intencionalmente. A medida que se acerque al día que apartó y tenga tareas pendientes, termínelas el día anterior. Póngase al día con el correo electrónico, limpie la casa, revise sus tareas pendientes. Esto liberará un espacio saludable en tu mente para que puedas descansar. Si su cónyuge está abrumado, ¡ofrézcase para ayudarlo! Están mejor juntos y nunca es una mala idea servirse unos a otros.

3. Prueben algo nuevo juntos

A veces, un día de descanso parecerá literalmente un día de no hacer nada. Y seamos honestos, todos necesitamos eso de vez en cuando. Pero una forma de disfrutar juntos del día de reposo sería probar algo nuevo. Podría ser tan simple como cocinar juntos una nueva comida o participar juntos en un proyecto reflexivo o creativo. Las experiencias compartidas crean recuerdos y pueden rejuvenecer su relación con su cónyuge al mismo tiempo. Parte de la belleza de tener un cónyuge es tener a esa persona con quien disfrutar la vida y crear recuerdos.

4. Valora la privacidad

Sin intimidad, los matrimonios sufren. Y no me refiero sólo al sexo, aunque es una forma obvia e importante de mantenerse conectado con su cónyuge. Una conversación ininterrumpida es una excelente manera de aumentar la intimidad. Puede parecer orar juntos, salir a caminar o compartir una comida lenta. En última instancia, su esposo debe ser un lugar de descanso. Tomarse el tiempo el uno para el otro, sin importar cómo se gaste, creará una intimidad duradera en su matrimonio.

5. ¡DISFRUTALO!

¿Te sientes culpable cuando descansas? Bueno, ¡no deberías! Recuerde, se nos ordena encontrar un día de descanso. Y no solo eso, sino que debemos disfrutarlo como Dios lo hizo. Después de todo, ¿de qué sirve todo tu arduo trabajo si nunca te tomas el tiempo para disfrutar los frutos de tu trabajo? Tomar un sábado con su cónyuge debe ser relajante, placentero y, en última instancia, algo que espera con ansias.

Así que aquí esta. Si no ha practicado un día constante de descanso para usted y su cónyuge, ¿qué está esperando? Haga algo de tiempo en su agenda, hable con su esposo, planee y prepárese y realmente disfrútelo. Te encontrarás más conectado con Dios y tu cónyuge. ¡Es una inversión que vale la pena de la que no te arrepentirás!

 

Comparte en redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *