¿Debo confrontar a mi esposo pasivo-agresivo?

Imagina llegar a casa del trabajo y el bote de basura está lleno. Tu esposo está dando vueltas por la cocina, golpeando cajones y tapas de ollas. Mientras intenta relajarse del día de trabajo, no puede evitar notar que hacen mucho ruido. Así que vas a la cocina para averiguar qué está pasando.

«Cariño, ¿estás bien?»

«Estoy bien», dicen… pero los platos siguen sonando.

Eres claramente consciente de que algo anda mal, pero no puedes señalar qué es exactamente. Y si no te dicen lo que está pasando, ¿cómo vas a ayudar a resolver el problema? Sospechas que podrían querer que saques la basura, pero sería bueno que lo dijeran.

Si este escenario le suena familiar, su cónyuge puede ser pasivo-agresivo. Entonces, ¿cómo se ve esto?

Signos comunes de comportamiento pasivo-agresivo

La agresión pasiva se presenta de muchas formas, pero es importante poder identificarse con ella, especialmente en sus relaciones más cercanas. Por lo general, es una forma de que alguien exprese su resentimiento sin abordar ni resolver el problema en cuestión.

El comportamiento pasivo-agresivo siempre es dañino, pero es especialmente doloroso cuando ocurre entre cónyuges. Si no está seguro de qué tipos de comportamiento constituyen agresión pasiva, aquí hay algunos ejemplos:

  • Su cónyuge actúa enojado o le da el trato silencioso, pero insiste en que está bien cuando le pregunta qué le pasa.
  • Él o ella socava o incluso sabotea su capacidad para trabajar, comunicarse con sus seres queridos o alcanzar las metas que persigue.
  • Ellos descartan sus preocupaciones legítimas como malentendidos, a pesar de que su intuición le dice que algo anda mal.
  • Tu esposo te está castigando por problemas que entendías resueltos.
  • Él o ella se comunica contigo de manera sarcástica, cáustica o grosera, y luego afirma que estás siendo demasiado sensible si le preguntas si está bien.

Un cónyuge pasivo-agresivo hace que su cónyuge camine sobre cáscaras de huevo todo el tiempo. Si te encuentras tratando de hacer feliz a tu cónyuge para evitar estos comportamientos, es posible que estés lidiando con una agresión pasiva.

Considere por qué su cónyuge podría ser pasivo-agresivo

Puede haber una razón detrás del comportamiento pasivo-agresivo de su esposo… y probablemente no tenga nada que ver con usted. En algunos casos, puede ser útil entender por qué ocurre este comportamiento.

  • Su esposo puede tener miedo de hablar y decirle lo que quiere.
  • Pueden sentirse impotentes, como si no pudieran llegar a donde quieren ir en la vida o en una situación específica.
  • Él o ella pueden sentirse inadecuados o como si estuvieran recibiendo el extremo corto del palo.
  • Su esposo puede sentir resentimiento hacia usted.
  • Él o ella pueden luchar con baja autoestima y sentir que siempre están en desventaja.

No trate de racionalizar o justificar el comportamiento de su cónyuge, incluso después de entender de dónde podría provenir. Independientemente de las razones, el comportamiento agresivo pasivo es dañino tanto para usted como para su cónyuge.

Si está tratando con su cónyuge pasivo-agresivo…

En algunos casos, hay formas amorosas de ayudar a su esposo a aumentar su autoconciencia y comenzar a abordar por qué se está comportando de esa manera. Abordar el comportamiento también puede darle la oportunidad de descubrir qué les molesta para que quizás puedan abordarlo juntos.

Si tiene la oportunidad de confrontar amablemente a su cónyuge, hágalo. La comunicación abierta sobre lo que sucedió definitivamente puede ayudarlo a superar el problema.

Sea claro acerca de sus límites y qué comportamientos son y no son aceptables para usted. Si puede, hable con su cónyuge sobre los patrones de comportamiento que ha notado. Considere ir a terapia con un consejero autorizado si puede.

En muchos casos, sin embargo, no podemos evitar que los demás sean pasivo-agresivos. Si esto te suena familiar, tendrás que trabajar para aceptar la situación tal como es. Luego decida cuáles deberían ser sus límites para navegar estas interacciones con su cónyuge en el futuro.

mira el libro Relaciones de alto mantenimiento, como punto de partida para navegar dinámicas de relación desafiantes. Si crea límites para protegerse del comportamiento pasivo-agresivo, le recomendamos que trabaje con un terapeuta para que lo ayude a establecerlos.

En el fondo, todos tenemos el potencial de ser pasivo-agresivos. ¿Usted y su cónyuge han experimentado agresión pasiva en su matrimonio? como te las arreglaste Dinos en los comentarios.

Comparte en redes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *